Mostrando entradas con la etiqueta Cine tailandés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine tailandés. Mostrar todas las entradas

miércoles, 14 de marzo de 2012

Yamada: the samurai of Ayothaya

Título original: The samurai of Ayathoya
Título español: Yamada, el samurai de Ayathoya
Director: Nopporn Watin
Año: 2010
País: Tailandia
Género: Acción

Duración: 104 minutos
Mi nota: 1.0/10

Madre mía, qué truño de película. Seré breve...

En el siglo XVII, un samurai japonés acaba en un pueblo tailandés donde es acogido y considerado uno más. El personaje existió realmente y llegó a convertirse en gobernador. Sin embargo, los acontecimientos narrados en esta cinta, dudo mucho que sucedieran así.

Esta película sólo sirve como exhibición de artes marciales tipo muay, con algunas escenas de acción espectaculares a nivel de golpes. Eso sí, cuando entra en acción el japonés, el nivel cae en picado "regalándonos" algunas escenas memorables en lo patético.

De las interpretaciones, mejor ni hablar. Penosas. Todas. El guión, inexistente. Se nos presenta a Ayothaya como un pueblo pacífico que acoge a extranjeros aunque sean enemigos, y que sólo entrena en artes marciales como medida de protección de su forma de vida. Sin embargo, cada año, para escoger a los mejores guerreros, se retan y combaten entre ellos sin reglas y a muerte (¿¿??). Por no hablar de cuando los vencedores (unos 10 o 12) aceptan un desafío de un centenar de guerreros de Myanmar a los que aniquilan sin miramientos, sin que ni tan siquiera uno de ellos reciba el más mínimo rasguño... Sólo falta el grito "¡Los guerreros Muay somos los mejores y molamos mogollón!".

Da pena ver cómo "los malos" en oleada se van acercando de uno a uno para que los masacren en lugar de ir varios a la vez...

Yo aviso, huid de esta película. No vale nada (no pondré ni enlaces)...



- Lo mejor: algunos golpes muay, espectaculares (sólo cuando combaten muay vs muay)
- Lo peor: las actuaciones dan pena, pero más pena da ver cómo luchan contra los bárbaros de Myanmar y al final contra los samurais, que superándoles amplísimamente en número, va de uno en uno. La cosa es así: viene uno por la izquierda y le ensartan con la katana, viene otro por la derecha y le ensartan con la katana, el siguiente por la izquierda y ensartado con la katana, otro por la derecha y... ¿lo adivinas? Exacto, ensartado con la katana.

martes, 1 de febrero de 2011

Unclee Boonmee who recall his past lives

Título original: Loong Boonmee raleuk chat 
Título español: Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas
Director: Apichatpong Weerasethakul
Año: 2010

País: Thailandia
Género: Ni se sabe
Duración: 113 minutos
Mi nota: 0.0/ 10



Posiblemente, la peor película que he visto en mi vida.

Me pregunto cómo puede estar nominada a los Asian Film Awards a la mejor película.
Me pregunto cómo casi la nominan a los Oscar como mejor película extranjera.
Y me pregunto cómo puede ganar la Palma de Oro en Cannes...

No hay por dónde cogerla. Un delirio constante. Diálogos sin sentido. Tediosa y dolorosamente lenta. Estática. Personajes a cual más absurdo. Guión irracional. La cura perfecta contra el insomnio.

He leído algunas buenas críticas a esta película. Se dice que rompe con el concepto de cine convencional, que su lentitud es como una experiencia budista (¿?), que en su excentricidad y absurdez está su genialidad (lo juro, lo he leído), que es onírica (aquí les doy la razón) y que se trata de cine espiritual... En fin, no soy ningún experto, pero opino que es infumable.

La cámara siempre fija, sin importar que los personajes no estén en plano. Hay ocasiones que enfoca a un punto y no pasa nada durante largos e interminables segundos. La ausencia de banda sonora, si exceptuamos el continuo canto de los grillos (enlatado, seguro), es otro elemento más a añadir a la colección.

Las actuaciones, por llamarlas de alguna manera, son... Bueno, en realidad no son. Se trata de personajes planos, sin personalidad y sin sentido. Se lleva la palma (además de la de Oro) el hijo pródigo, que regresa a casa años después convertido en mono. Vamos, lo normal... Tal vez en la cultura tailandesa, todo tenga su significado. Para mí, ninguno.

Y lo peor de todo, es que ésta llegará a los cines de España. Así vamos. Nos dejamos fuera joyitas como "Confessions" o muchas otras y distribuimos este bodrio que gustará a un puñado de personas y que (apostaría algo) hará que unos cuantos abandonen la sala antes de que termine.

Por si hay algún osado, dejo un trailer. Nótese el ritmo pausado con que hablan.